“Negarse al amor por miedo a sufrir, es como negarse a vivir por miedo a morir.”
~ Jim Morrison
El amor como riesgo vital y necesario
Esta poderosa frase de Jim Morrison, el mítico vocalista de The Doors, encapsula una verdad profunda sobre la naturaleza del amor y de la vida misma: ambos implican riesgo, vulnerabilidad, y finitud. Pero negarse a ellos, en nombre de una falsa seguridad, es renunciar a la experiencia más intensa y auténtica que un ser humano puede tener.
Amar es exponerse. Es abrir el alma a la posibilidad de ser herido, decepcionado o abandonado. Pero también es el acto más vital, más libre y más transformador que existe. Negarse al amor, como dice Morrison, es negarse a vivir. Es elegir una existencia anestesiada, sin vértigo pero también sin fuego, sin heridas pero también sin éxtasis.
La ilusión de evitar el dolor
Muchos creen que si se protegen del amor evitarán el sufrimiento. Pero lo que no siempre se comprende es que el dolor del vacío emocional, del aislamiento y de la autodefensa constante también es una forma de sufrimiento. Evitar el amor por miedo al dolor es como construir una fortaleza sin ventanas: te protege, pero también te oscurece.
Morrison compara este acto con negarse a vivir por miedo a morir. Es decir, la vida, como el amor, tiene un final. Y aunque sabemos que moriremos, no por eso dejamos de vivir. ¿Por qué entonces dejaríamos de amar por miedo a un final emocional? Esta frase nos recuerda que el sufrimiento es parte del juego, pero lo que verdaderamente vale la pena está al otro lado del miedo.
Una lección emocional para el alma
Desde una perspectiva emocional, la frase de Morrison es un canto a la valentía interior. Amar, incluso sabiendo que puedes perder. Vivir, sabiendo que la muerte vendrá. Esa es la verdadera libertad: elegir el amor y la vida por su belleza, no por su garantía.
Además, esta frase resuena con el crecimiento personal. Las heridas del amor muchas veces no nos destruyen, sino que nos enseñan, nos humanizan y nos abren nuevas dimensiones de compasión. Amar no es un error, incluso cuando duele. El verdadero error es cerrarse, por miedo a repetir viejas heridas.
Breve reseña del autor
Jim Morrison (1943–1971) fue un cantante, poeta y compositor estadounidense, conocido por ser el líder de la legendaria banda The Doors. Más allá de su carrera musical, fue un artista profundamente influenciado por la literatura, la filosofía y la psicología. Su vida estuvo marcada por la intensidad, la rebeldía y la búsqueda constante de experiencias límite.
Sus letras y pensamientos fusionan lo existencial con lo emocional, lo poético con lo trágico. Morrison vivió deprisa, murió joven, pero dejó frases como esta que siguen tocando fibras esenciales del alma humana.
Conclusión
“Negarse al amor por miedo a sufrir, es como negarse a vivir por miedo a morir” es una declaración de vida. Nos empuja a salir del caparazón, a dejar de tenerle tanto miedo al dolor, y a permitirnos amar aunque no haya garantías. Porque el amor, como la vida, no está hecho para durar para siempre… está hecho para hacernos sentir vivos mientras ocurre.
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